El ser humano desde siempre, con ayuda de la tecnología, ha experimentado los resultados del sometimiento a situaciones y esfuerzos sobre distintos elementos, de esta manera, ha podido comprobar si, por ejemplo, tras un determinado impacto ha podido desprender un trozo de una piedra, si tras un golpe ha podido deformar un metal o si después de cargar peso sobre una estructura, ésta ha colapsado.
El
método de elementos finito, consiste en una discretización de una pieza en una
cantidad finita de elementos para los cuales se resuelven simultáneamente
ecuaciones diferenciales que describen el desplazamiento de los nodos, o puntos
de intersección de los elementos. Dada la imposibilidad técnica para dar
solución a una inmensa matriz de ecuaciones diferenciales simultaneas, este
método se clasifica como un método numérico, ya que es necesario el empleo de
una computadora con excelente capacidad de procesamiento, de tal manera que el
análisis de un sistema complejo ameritaría un buen servidor para que las
posibilidades de un óptimo análisis con características muy aproximadas a la
realidad puedan ser realizadas en tiempo buen tiempo. No obstante, para que los
resultados proporcionen información de comportamientos reales, es necesario de
un muy buen modelo de partida con características y condiciones de frontera
correctamente establecidas.
La simulación estática y la validación del diseño.
Es de suma importancia validar los proyectos
desde una etapa temprana del proceso. Es aquí donde se implementan simulaciones
estáticas para tener una noción de cómo se comportará el diseño que se está creando,
para esto se cuenta con pasos muy sencillos para lograr tener resultados reales.
Dicho esto, cuando se diseña una pieza a la cual, posteriormente, se le hará
una simulación estática es muy importante tener en cuenta el tipo de elemento
que se está trabajando, ya sea una pieza sólida, una chapa metálica o miembros
estructurales, debido a que se toman en cuenta estos factores para la solución
de la simulación. De igual manera es importante definir correctamente los
grados de libertad, ya que al hacer una simulación estática la pieza o ensamble
no debe poseer el mismo, de lo contrario se indicaría una advertencia de
grandes desplazamientos.
Ahora bien, se sabe que es posible la
asignación de material a los diseños en Solidworks, el cual sirve para saber
ciertas propiedades del mismo. De igual forma el material juega un papel fundamental
para las simulaciones, ya que en este apartado existe una ventana con las
propiedades mecánicas del mismo como, modulo elástico, coeficiente de posición,
densidad de masa, limite elástico, entre otras cosas. Estas propiedades son las
características principales que se deben de tomar en cuenta para una simulación
estática. Hecho esto, es posible analizar las condiciones, las cuales implican las
fuerzas que se aplicarán sobre la pieza o ensamble e igualmente cómo estará sujeto
el modelo.
Por otro lado, el mallado también es parte
importante de la simulación ya que definirá la precisión de la misma, así como
también el número de elementos que tendrá sobre la pieza o ensamble, de manera
que mientras más elementos se tengan se podrán realizar más cálculos en la
pieza y se tendría en cada nodo de los elementos un análisis que significará
mayor exactitud. Mientras más fino sea el mallado, más exacto será. Sin
embargo, esto no significa que una malla con menos elementos no sea factible,
de hecho, esto esta a decisión del usuario.
Como dice Huei-Huang Lee (2014). “En general, a
medida que aumenta el número de elementos, aumenta el tiempo de cálculo y la
precisión de la solución también mejoran”. Al hacerse el análisis por parte del
computador, el tiempo de solución y exigencia de rendimiento será mucho menor
en una malla gruesa, ya que esta no posee tantos elementos que calcular como en
la malla fina, siendo el objetivo obtener un convergencia de los resultados.
Es así que se hacen todos estos pasos para lograr observar los resultados del comportamiento del diseño que se está integrando. Dichos resultados vienen en graficas de colores y también sobre la pieza o ensamble, para poder identificar las áreas de zona segura o zonas críticas. El software automáticamente calcula tres resultados; tensiones, desplazamientos y deformaciones, aunque es posible hacer otros cálculos en zonas específicas si se requiere algún tipo de esfuerzo. Así como de igual forma se puede calcular los factores de seguridad del diseño.
La concentración de esfuerzos ocurre comúnmente
en esquinas cóncavas. Huei-Huang Lee (2014) explica cómo “el grado de concentración
de esfuerzo depende del radio de los empalmes o redondeos, de manera que mientras
más pequeño sea el radio, mayor será el grado se concentración de esfuerzos”.
Esta concentración se describe comúnmente con el factor K, el cual está
definido por el radio entre el mayor esfuerzo y el esfuerzo promedio. Lo cual
en términos generales se define como “La matriz elástica tangente de la estructura.
Dicha matriz resulta de ensamblar las matrices de rigidez individuales de los
elementos que formen la malla” Esqueda, Botello, Leal. (2015).
Mientras
el radio del empalme sea menor y se aproxime a cero, el grado de concentración
de esfuerzos tenderá a infinito, a esto se le denomina singularidad de
esfuerzos, el cual no solo ocurre en este caso, sino que también en cargas
puntuales. En simulación numérica, un esfuerzo singular es siempre reportado
como un valor finito, en lugar de uno infinito. Esto es porque la malla no es
lo suficientemente fina, a medida que la malla se vuele más fina, el valor del
esfuerzo singular crece. De manera que, una malla infinitamente fina daría
valores de esfuerzos que tenderán al infinito.
Dicho esto, en el mundo real un esfuerzo
singular nunca ocurre, debido a que los radios de redondeo o empalme no son comunes,
además que un material siempre tiene un valor limiete de esfuerzo, cuando se
alcanza este valor, el material se fractura o entra en un estado plástico y
el esfuerzo se redistribuye a otras
regiones.
Ahora bien, en simulación usualmente se
simplifica un modelo reemplazando una esquina redondeada por una de radio cero,
o reemplazando una carga distribuida con una carga puntual. Cuando se hace esto
es muy probable que produzca un esfuerzo singular el cual no se debería tomar
como el valor real de esfuerzo.
Entonces, simplemente se debe descartar el
esfuerzo singular si el esfuerzo real no se considera de importancia, de los
contrario, es necesario modelar un empalme con un radio exacto o aplicar una
carga distribuida en lugar de una puntual. Estas situaciones en modelos afectan
a la solución de la simulación, sin embargo afecta en mayor magnitud en la
zonas mas cercanas al fenómeno, mientras que las más lejanas se ven menos
afectadas, a esto se le llama principio de Sant Venant.
Conclusión.
El
método de los elementos finitos permite obtener una solución numérica
aproximada sobre un cuerpo, estructura o dominio (cuando es un medio continuo)
sobre el que están definidas ciertas ecuaciones diferenciales que caracterizan
el comportamiento físico del problema, dividiéndolo en un número grande de
subdominios no interceptarles entre sí denominados elementos finitos.
El
conjunto de elementos finitos forma una subdivisión del dominio también
denominada discretización. Dentro de cada elemento se distinguen una serie de
puntos representativos llamados nodos. Dos nodos son adyacentes si pertenecen
al mismo elemento finito, además, un nodo sobre la frontera de un elemento
finito puede pertenecer a varios elementos, siendo un conjunto de nodos,
denominados una malla.
Generalmente,
la modelización de un sistema complejo requiere trabajo y experiencia, y su
simulación puede tardar horas o incluso días dependiendo de la potencia
computacional a disposición y del nivel de complejidad del sistema. También se
utiliza en casos donde la experimentación empírica es difícil, costosa o
peligrosa. Es así que el método de los elementos finitos es muy usado debido a
su generalidad y a la facilidad de introducir dominios de cálculo complejos en
dos o tres dimensiones. Además, el método es fácilmente adaptable a problemas
de transmisión de calor, de mecánica de fluidos para calcular campos de
velocidades y presiones. Dada la imposibilidad práctica de encontrar la
solución analítica de estos problemas, con frecuencia en la ingeniería los
métodos numéricos y los elementos finitos se convierten en la única alternativa
práctica de cálculo.
Referencias bibliográficas
Huei-Huang, L. (2014). Mechanic of Material Labs, with Solidworks Simulation
2014. National Cheng Kung University, Taiwan. SDC Publications.
Esqueda H,
Botello S, Leal C. (2015). Aplicación del Método de los
Elementos Finitos en la Simulación de Cimentaciones Superficiales. Acta
Universitaria, Volumen (15), pp. 29-41.





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